Conclusiones de una gira por Sonora (y foto anónima de un Zorro acentuador)

La foto de esta entrada requiere contar la anécdota. En abril último tuve el gusto de ser invitado por el Instituto Tecnológico de Sonora a dar una conferencia en un congreso de mercadotecnia sobre la ortografía en la imagen de un negocio. Gracias al empeño del colectivo de diseñadores @LDGItson y sobre todo de un maestro, José Manuel Ochoa, a día de hoy el mayor impulsor del proyecto Acentos Perdidos, la conferencia se extendió a una semana de charlas por ciudades del sur del estado, Navojoa, Ciudad Obregón (o Cajeme, si me lo permiten, para ser más inclusivo) y la costera Guaymas, y mucho más lejos que el ámbito empresarial.
La acogida en las distintas sedes del Itson fue espectacular, tanto como el esfuerzo en difusión del maestro Ochoa, que calculó un total de más de 3.000 personas. Y a tenor de cómo transcurrió todo y de los correos recibidos después, el intercambio de experiencias fue fructuoso: al concluir la plática en el auditorio municipal de Guaymas, Alejandra Barrera, que estaba entre el público, se me acercó y me mostró la foto de arriba. Cuando le pregunté de dónde había salido me señaló el cartel de uno de los pasillos. Luego me envió la foto por correo y me escribió: "lo puso un niño de prepa (bachiller) y yo le tomé la foto". Bonita aguda, ¡y gracias al Zorro acentuador!


Alfa y omega se libran; nuestra letra o, no (Guatemala)

Cierto es que nunca he visto una alfa y una omega con tilde. Por cuestiones de jurisdicción, las rayitas para acentuar quedan lejos de la lengua griega. Pero la palabra educación, a estas alturas, no puede ir sin tildar porque el firmante, en su reclamo, puede hacer aguas en su promesa desde el mismo cartel anunciador.

Verdaderamente estamos ante un desafío. Con tilde en la í, desde luego, pues tiene hiato con fuerza en una vocal cerrada.

La foto la envía Karla María Salguero, desde Guatemala.

El valor impagable de la duda (Guatemala)

Se puede escribir bien. Se puede escribir mal. Se puede escribir mal sin saberlo y, también, se puede saber que se escribe mal. Y entonces, antes de actuar, llega, legítima, la duda. ¿Era con ce o era con ese?


En Guatemala, Mª Andrea Miranda, Isaías Morales y Luis Orozco (desde aquí las gracias) han hecho notar que falta la tilde a la última palabra del letrero, que es aguda y terminada en ene. La indulgencia con las mayúsculas es amplia y la pluralidad lingüística del país, en mi opinión, atenúa la situación puesto que no garantiza que el español sea lengua materna de nadie. Pero la anotación es correctísima.

Sin embargo, o además, la decisión que en un momento de duda llevó al rotulista a no escribir (o a no corregir) ni ce ni ese son un hito en este compendio ortográfico callejero que ya va acercándose al cuarto año. Esa ausencia quizás sea un olvido. Mientras la balanza se decanta, esa duda también es lucidez, conciencia. Y mientras haya conciencia será que vamos bien.

Brillante.


Precaución, ¡comas sueltas!

Muy rara vez publico fotos corregidas digitalmente. Está bien corregida, se trata de una aguda acabada en vocal, ene o ese. Sin embargo, ¿qué debemos hacer? ¿Caminar y no correr? ¿O no caminar y, en cambio, correr? La importancia de una coma. Póngala usted donde más le guste.


Es cierto, el sentido común nos guía, pero vaya uno a saber cuán común es este archirreivindicado sentido. ¿Cómo se interpretaría este cartel leído frente a las vías del tren? Yo digo que corra. Y creo que, si uno lo lee mientras va deprisa, por lo menos se confunde.

Cortesía de Doménica Marín, Hillary Morales y Kelly Sagastume desde Guatemala.

Guatemala en las calles


Una nueva oleada de correos hace levantar sospechas. Y enseguida se comprueba que son sólo una avandazilla. Detrás hay una nueva maestra y una nueva brigada acentuadora en alguna ciudad hispanohablante.


Desde hace unas semanas, alumnos de la Universidad del Istmo, Guatemala, están recopilando errores callejeros, mayoritariamente tildes ausentes o acentos fuera de lugar. Estas son las más interesantes.










Y mi favorita. Debe tildarse, y hasta ahí todo está bien. Pero, ¿dónde está la fuerza de voz en esta palabra?:



Las fotos de arriba son una selección de las recibidas. De la mano de la maestra Andrea Contreras, me consta que Flor de María Pineda, María Fernanda Roca, Ivanna Mendizabal, Jacqueline Benfeldt, Leslie Maldonado, Alejandro Velásquez, Ruby García-Rosa, Andrea Mª Miranda, Rogrigo Perdomo, Luis Pedro Valenzuela, Pamela Morales, María José Barrios, Máfer Hernández, José Andrés Peñate, Hugo Montes de Oca, Cristina Benítez, Marisa Parra, Jimena Reyes, Alexandra Granera, Jeniffer A. Monterroso, Natalie Escobar, Marian Aballi, Jhon/John ‘Gmail’, Ana Sofía del Cid, Anelisse Muñoz, Fredy Maldonado, Elio Estrada, Yesul Ma, Andrea Ericastilla, Pablo A. Calderón Cojulún, Isabel Aguilar, Lourdes Batres, Arantxa Higueros/Higueiros, Luis López y el grupo de Doménica, Hillary y Kelly han hecho su tarea. Aunque, todo hay que decirlo, muy poquitos entre los remitentes acentúan sus propios nombres. Sirva recordar que los nombres sí tienen ortografía.

Hay otros nombres que mejor no escribo, ya que he recibido un par de fotos "encontradas", pero que curiosamente fueron publicadas en este mismo blog hace unos años -tomadas por mí mismo- o que bien ya circulan por la red desde hace un tiempo y están bastante vistas. Con mucho gusto publicaré sus hallazgos como ni no hubiera pasado nada, ¡pero necesito que sean nuevos!



Felices tropezones

Ya hace un tiempo que apareció una canción con el nombre Qué difícil es hablar el español. Aquí está, por si acaso, lo que prácticamente es un diccionario de tropezones del habla. Lo traigo a colación ya que el otro día me topé con un concierto promocional de Estopa  y se dieron los malentendidos clásicos de cualquier foráneo llegado a México. Sin embargo, con un poco de gracia, cada malentendido se celebra y da pie a un chascarrillo nuevo. Y a Estopa, gracia le sobra. Es curioso cómo al cabo de un tiempo, y estando ya entre dos tierras, las expresiones más castizas suenan diferente y no es lo mismo escuchar un concierto en tierra propia que en ajena y mucho menos en petit-comité.



Dijeron que en abril vuelven, para quien quiera. En twitter hay un hashtag al respecto, . Y a todo esto, me intriga cómo fijarán los académicos dentro de unos años estos palabros. ¿Tendremos en el diccionario jastag?

Una coma de más o un espacio demasiado acentuado.


He pensado que de una coma a un acento no hay tanto como parece. Que acentuar de más una sílaba o el espacio entre dos palabras tiene algo en común. Leía una nota sobre la nueva línea 12 del metro de Ciudad de México -le dan muy buena calificación- y, al ver una foto de la placa de inauguración, me he topado con un error demasiado común que es una pequeña mancha entre tanto brillo: la coma entre 'México' y 'entrega'. Es tan sencilla la regla como frecuente el error: después del sujeto no se pone coma. Un error sería: El sujeto, no lleva coma*. Otro error es: El C. Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, entrega la Línea 12...*. Sólo se considera correcta esa coma cuando el sujeto es demasiado largo o cuando lleva una acotación, ya sea un vocativo, un inciso dentro del sujeto: El hijo del primo de la amiga de mi primo hermano que vive en Monterrey, es también mi amigo. O bien: Juan, el amigo de mi primo, es un tipo simpático.

Volviendo al tema, un 9,9 para la línea 12. Podríamos escribir Línea 12, como las autoridades, si le queremos dar mayor protagonismo y tratarla como algo singular. De alguna manera lo es. Como se dice en la nota, en la línea predomina el color gris, pero, ciertamente, "es un gris más claro del acostumbrado". Sólo le sobra una coma.

Foto: Haz Ciudad.

[Digresión] Una razón y un truco para acentuar bien.

Aitor Gaisán, un viejo amigo, que no un amigo viejo, me comparte esta foto que encontró en cuantarazon.com, lo que aplicado en el día a día puede terminar en esto, o bien en esto.


Y les dejo una perla de mi hermano Jorge, que en la misma línea, para ayudar a sus amigos con problemas de acentuación, escribió en su muro:

"Para los que no tenéis nada claras las situaciones en las que se acentúa o no 'qué', 'quién', 'cómo', 'cuándo', 'dónde' y 'por qué'... llevan tilde cuando se les puede escribir 'cojones' justo después, haya o no (!) o (?) [signos de exclamación o de interrogación] en la frase. Pido perdón a mi mamá por decir palabrotas, es que la tengo en el Facebook."

Nada cambia si, dependiendo del país, se cambia 'cojones' por 'demonios', 'rayos', 'carajo' o 'huevos': cómo rayos, qué carajo, cuántos huevos. Cada uno sabrá guardar o no la compostura y aplicarla a su contexto de la manera más expresiva, pero siempre favorable.

Los correctores salen del cuento a la calle en Tijuana (Tijuana, BC, México)

Los acentos perdidos, el cuento, se presentó en el Festival de Literatura del Noroeste 2012 (Felino) de Tijuana. Hubo tiempo para charlar largo y tendido, y al cabo, puedo decir que hubo consenso acerca de la necesidad de tildes. Tanto que Karla Robles, quien presentó el cuento, orquestó una operación en la UABC para peinar Tijuana en sólo una semana en busca de acentos.



Puedo asegurar que los grupos de alumnos de Mariana Arlene Arreola, Ceidy Jazmín Deyta, Lilia Valdez, Daniel Ortiz, Maggie Zatarain, Mariana Ortega, Alejandra Zúñiga, Denisse E. Rojas, Laura Nayeli Arias, Iván Hassie Villegas, José Luis Antonio Casillas, Roberto Nolazco, Melisa Benítez, Rodrigo Preciado, Gabriela Ivon Solano, Angélica González, Elizabeth Victoria, Juan Galindo han hecho la tarea y han puesto su grano de arena por Tijuana.