En casa del herrero... (Madrid, España)


'Satoló', mientras la RAE dejaba finalmente en recomendaciones sus últimos intentos de revisar la ortografía, decidió que la hora de tildar las mayúsculas sí había llegado, por el contrario, y hacía de aquello tanto tiempo que estas viejas palabrotas castrenses, en nombre de su propia disciplina, no deberían haberse librado de ellos nunca. No seré yo quien le quite la razón.

Dos esdrújulas tildadas en un monumento de Madrid, España.